QUÉ ES Y CÓMO EJERCERLA CON MI HIJO(a)
¡Conoce las prácticas clave para una crianza respetuosa y amorosa, cómo establecer límites claros, fomentar hábitos saludables, brindar afecto y apoyo emocional!
¿Qué es la crianza respetuosa?
Se refiere a la forma en que los padres cuidan, protegen, educan y fomentan el desarrollo saludable y feliz de sus hijos.
Implica una actitud proactiva y consciente de los padres para crear un ambiente seguro y amoroso que permita a los niños crecer y desarrollarse de manera óptima.
La crianza respetuosa y amorosa, establece límites claros y consistentes, practica una comunicación efectiva, fomenta hábitos saludables y brinda afecto y apoyo emocional.
El amor en ese sentido de la crianza, también se refiere a darles la oportunidad de enfrentarse a diferentes situaciones que le ayudan a crecer como persona y les permiten desarrollar la capacidad para resolver o experimentar.
Sin duda, la crianza basada en el respeto y el amor promueve el desarrollo integral de los niños(a)
¿Cómo fomentar una crianza respetuosa y amorosa?
Desde el jardín Pequeños Encantos, queremos ofrecerte algunos consejos y recomendaciones para una crianza respetuosa y amorosa
- Validación emocional y empatía: Escucha activamente las preocupaciones de tu hijo(a) valida sus sentimientos, si llora, se enoja, se frustra, bájate al nivel de él o ella, míralo(a) a los ojos, cógele los brazos o las manos y dile – Entiendo cómo te sientes, estás enojado, triste o etc… pero por ahora vamos a calmarnos e intentas respirar con él imaginando que uno de sus dedos es una vela, enséñale a inhalar el aire en 5 segundos, retenlo en 3 y exhala en 6 soplando el dedo imaginando que quieren apagar la vela, después de validar su emoción puedes trabajar con el cofre de las emociones y de forma simbólica dejar allí una imagen que represente esa emoción y la dejas allí soltando la emoción de una forma adecuada.
- Establece límites claros y consistentes. Los niños necesitan límites para sentirse seguros y protegidos. Es importante establecer reglas claras y consistentes, y asegurarnos de que sean coherentes con nuestras acciones y palabras.
-Claras: La claridad implica sentido, ejemplo si hoy regañas a tu hijo(a) por tener el celular y mañana dejas que lo tenga, ahí no hay claridad.
-Consistencia: la consistencia no es hacer lo mismo siempre, sino sostener una línea el tiempo suficiente como para que el niño la entienda, la pruebe y confíe en ella. Si cada vez que hay una rabieta reaccionas de forma distinta (un día ignoras, otro castigas, otro abrazas…), tu hijo no sabe qué esperar y no va a respetar la norma.-Coherencia es ese momento en el que tus palabras van alineadas con tus actos, es cuando dices «no hay televisión» y luego le llamas para que vea la TV
- Refuerzo positivo: En lugar de centrarse solo en el castigo, elogia y reconoce las buenas acciones y esfuerzos diarios (ej. «vi que ordenaste tus juguetes, ¡qué gran ayuda!»). para poder moldear la conducta de tu hijo (a) puedes dejar de forma visual las conductas, hábitos y responsabilidades y reforzarlas cada vez que las vean.
- Fomenta hábitos saludables. La alimentación saludable, el ejercicio regular y el sueño adecuado son fundamentales para el bienestar de nuestros hijos, no lo expongas a pantallas y uso indiscriminado de tecnología.
- Tiempo de calidad y conexión: Dedique al menos 5-20 minutos al día a jugar o conversar sin distracciones (teléfono, TV), centrándose exclusivamente en tu hijo(a). El juego es un factor protector y una herramienta muy valiosa de aprendizaje para los niños; se pueden establecer rutinas consistentes, hábitos y adquirir responsabilidades con un cuento, cantando, imitando, mientras ordenan, recogen o generan un nuevo hábito.
- Fomento de la autonomía: Permite que tu hijo(a) tome decisiones simples acordes a su edad (ej. qué ropa ponerse, qué jugar), lo que aumenta su autoconfianza y responsabilidad.


